El tratamiento de la obesidad y sobrepeso va más allá de la pérdida de peso
¿Qué es la obesidad y por qué importa?
La obesidad es una enfermedad crónica, definida hoy por las principales sociedades científicas como una acumulación disfuncional de tejido adiposo, no como un exceso de peso. No es solo una cuestión de estética: aumenta el riesgo de diabetes, hipertensión, problemas cardiovasculares, apnea del sueño, hígado graso y algunos tipos de cáncer. Nuestra experiencia nos permite abordar la obesidad desde el aparato digestivo, evaluando cómo el peso afecta al hígado, al intestino y al metabolismo en conjunto.
¿Por qué vuelvo a coger peso? Los factores que condicionan la obesidad
Si ya has probado dietas y ejercicio y el resultado no se ha mantenido en el tiempo, no es un fracaso personal. La obesidad tiene causas que van mucho más allá de comer más o menos. Influyen factores genéticos y epigenéticos, alteraciones hormonales del eje que regula el hambre y la saciedad, la composición de la microbiota intestinal y su comunicación con el cerebro, así como factores familiares, psicológicos y ambientales que van moldeando a cada persona a lo largo de la vida.
Además, cuando el tejido adiposo ya no puede seguir almacenando grasa de forma segura, esa grasa empieza a acumularse en órganos que no están preparados para guardarla, como el hígado, el músculo o el páncreas. Esto agrava las alteraciones metabólicas, un fenómeno que en medicina se conoce como lipotoxicidad.
También hay que tener en cuenta que determinados medicamentos de uso habitual, como algunos corticoides, la insulina, ciertos antidepresivos o algunos anticonceptivos, pueden favorecer la ganancia de peso como efecto secundario.
Nuestra investigación y experiencia nos ha permitido conocer la obesidad sin juicio ni culpa hacia el paciente, como lo que es: una enfermedad crónica, recurrente y multifactorial que merece un abordaje médico serio.
¿Cuándo debería consultar por obesidad o sobrepeso?
Se recomienda solicitar una valoración médica si:
- El índice de masa corporal (IMC) supera 30.
- Existe exceso de grasa abdominal aunque el peso parezca normal.
- Hay antecedentes familiares de diabetes u obesidad.
- Se han probado varias dietas y planes de ejercicio sin conseguir resultados sostenidos.
- Se han producido fracasos repetidos o respuestas parciales a tratamientos anteriores.
Ante estas situaciones, el caso puede necesitar un abordaje médico experto y multidisciplinar, en lugar de repetir de forma independiente los mismos tratamientos.
¿Cuánto tengo que adelgazar para notar una mejoría en mi salud?
No es necesario alcanzar un peso considerado “ideal” para que el organismo empiece a beneficiarse de la pérdida de peso.
Una pérdida del 5 % del peso corporal puede producir mejoras medibles en la glucosa, la hemoglobina glicosilada y los triglicéridos.
Al superar el 10 %, la mejoría puede profundizarse en parámetros como la tensión arterial y el perfil de colesterol.
Entre el 10 y el 15 %, puede producirse una mejoría significativa de problemas asociados como la apnea del sueño y el hígado graso, y en determinados pacientes puede incluso producirse remisión de la diabetes tipo 2.
Por eso, en INSADIB -Palma de Mallorca el objetivo no es establecer un número fijo en la báscula, sino determinar qué porcentaje de pérdida de peso puede traducirse en una mejoría relevante de la salud de cada paciente.
¿Funcionan realmente los medicamentos para la obesidad?
Los fármacos GLP-1 y los agonistas duales han supuesto un cambio importante en el tratamiento médico de la obesidad porque actúan sobre los mecanismos hormonales relacionados con el hambre y la saciedad.
En España existen diferentes tratamientos de este grupo, entre ellos semaglutida, tirzepatida y liraglutida, comercializados bajo distintas marcas según su indicación.
Estos tratamientos no deben entenderse como un atajo ni sustituyen el seguimiento médico.
Su utilización requiere valorar individualmente cada caso, ajustar el tratamiento y realizar un seguimiento adecuado.
Un aspecto especialmente importante es la composición del peso perdido. Cuando la pérdida de peso es rápida, una parte puede corresponder a masa muscular y no únicamente a grasa.
Por este motivo, en INSADIB el tratamiento farmacológico se integra con seguimiento nutricional especializado, control de la ingesta proteica y ejercicio de fuerza, con el objetivo de favorecer la pérdida de grasa y preservar la masa muscular
¿Por qué fracasan tantos tratamientos de la obesidad a largo plazo?
Uno de los errores más frecuentes es concentrar todo el esfuerzo en la fase de pérdida de peso sin planificar desde el principio cómo mantener posteriormente el resultado.
Sin una estrategia de mantenimiento, es frecuente que se produzca una recuperación progresiva del peso con el paso del tiempo.
Por eso, en INSADIB el mantenimiento no se plantea únicamente cuando el paciente ya ha recuperado peso, sino que comienza a trabajarse durante el propio proceso de pérdida.
Se ajustan progresivamente los hábitos, la actividad física y el seguimiento para ayudar a sostener el resultado.
Al alcanzar el objetivo inicial de peso, centrado en perder grasa preservando la masa muscular, no necesariamente termina el tratamiento.
A partir de ese momento se puede valorar el impacto real que ha tenido la pérdida de peso sobre las enfermedades asociadas, la evolución del hígado graso, la medicación para la hipertensión, la diabetes, la movilidad y la calidad de vida.
Alcanzar un determinado peso puede convivir con una pérdida excesiva de masa muscular y un empeoramiento funcional. La debilidad muscular, la limitación de la movilidad o el empeoramiento de problemas articulares pueden favorecer nuevamente el sedentarismo y dificultar el mantenimiento del peso. Por ello, la valoración de la fuerza muscular y la movilidad también forma parte del abordaje a largo plazo.
¿Qué gano realmente al cuidar mi peso?
El objetivo final del tratamiento no es únicamente perder grasa o alcanzar una determinada cifra en la báscula.
La pérdida de grasa, la preservación de la masa muscular, la mejoría del hígado y de las enfermedades asociadas y la recuperación de la movilidad tienen un objetivo común: mejorar la calidad de vida.
Esto puede traducirse en:
- Más energía durante el día.
- Mejor descanso.
- Menos dolor articular.
- Mayor capacidad para moverse.
- Mejor relación con la alimentación y con el propio cuerpo.
- Mejor control de la salud metabólica.
- Mayor capacidad para participar en las actividades familiares, laborales y de ocio.
- Reducción del riesgo cardiovascular a largo plazo.
Consulta y contacto
INSADIB – Dr. Oliver Patrón | Palma Mallorca
Unidad de Trastornos Funcionales Digestivos y Metabólicos
Palma de Mallorca, Isla Baleares
- 630 981 839
-
Cami dels Reis, 308, Edificio 3A. 1era Planta. Norte, 07010 Palma, Balearic Islands